¿Qué hacemos?

NEUROGRUP

¿Qué hacemos?

Siempre me ha interesado intentar comprender cómo funciona el cerebro. El componente de satisfacción y de reto que significa tratar de ayudar a los pacientes y el realizar un trabajo de precisión con mis manos, hizo el resto para escoger la neurocirugía como mi profesión y mi pasión.

Estas motivaciones han ido generando las inquietudes por las que mi máximo foco de interés se centra en la cirugía cerebral, en especial en los casos de tumores que se hallan cerca de áreas altamente funcionales, es decir los que pueden más fácilmente dar problemas de lenguaje, de movimiento, memoria, y otras funciones muy importantes para la calidad de vida de cada persona. La cirugía de la epilepsia para casos especialmente rebeldes a los tratamientos farmacológicos se enmarcan también en un escenario parecido.

La cirugía de los aneurismas, las malformaciones vasculares cerebrales, los angiomas cavernosos del sistema nervioso son con frecuencia cirugías de máxima habilidad quirúrgica, con una particularidad muy importante, su muy alta potencialidad de curación. Estos problemas siempre han sido mi otro gran foco de atención y de subespecialización.

Por último, la cirugía de columna vertebral, con los grandes cambios de la última década y la neurocirugía del dolor a la que me dedico desde hace más de dos décadas en mi práctica privada, y que son las consultas más frecuentes para el neurocirujano, son también de gran relevancia en mi práctica clínica diaria.

Gerard Conesa

 

A mis mayores les debo el placer de saborear la medicina vocacional. Por carácter me interesé más por la cirugía; pero a lo largo del camino he saboreado otras prácticas y conocimientos. Todo ello ha formado lo que soy: neurocirujano

JJ Acebes

 

Creo que quise dedicarme a la Neurología desde que comencé, durante mis estudios de Medicina, a conocer cómo funciona el cerebro y las enfermedades que se producen cuando ese computador fascinante falla.

Por una parte, sabemos mucho acerca del sistema nervioso: las principales vías de conexión, las funciones de las diferentes áreas, lo que podemos esperar si una de ellas se lesiona…por otra, son muchas las enfermedades cuya causa exacta desconocemos y que no tienen un tratamiento satisfactorio. Ser neurólogo es trabajar día a día con ese reto. Yo elegí dedicarme más a la epilepsia porque existen muchas opciones para mejorar a los enfermos, incluyendo los nuevos fármacos (que consiguen que la mayoría no tengan crisis y realicen una vida normal), la cirugía para casos rebeldes y otros como las dietas o la estimulación. Con las nuevas técnicas de imagen hoy somos capaces de ver el cerebro y también de ver cómo funciona, y eso nos ayuda a solucionar casos complicados.

Me gusta ver pacientes adolescentes y jóvenes y hacer lo posible para que la epilepsia no les limite sus estudios o su vida social. Y también atender a mujeres que quieren quedarse embarazadas y que acuden a mí con miedo de que algo vaya mal durante la gestación por culpa de la epilepsia o de las medicinas que toman. Afortunadamente creo que ayudo a muchos pacientes y en muchos sentidos ellos me ayudan a mí también…

Mar Carreño

 

El comprender que puedo experimentar las mismas sensaciones, deseos, angustias, alegrías, necesidades y otras experiencias propias del ser humano me hizo tomar la decisión de ayudar a mis semejantes de la mejor manera posible. Como Neurocirujano, tengo la oportunidad de acompañar a mis pacientes de una forma muy específica y en conjunto con mis colegas y todo el equipo de salud ofrecer lo más actual en tratamiento quirúrgico para las enfermedades cerebrales y de la columna vertebral que así lo requieran.

Me agrada estar del mismo lado del paciente, ambos buscando soluciones a un problema que es de todos, ya que somos hermanos. En los últimos años mis esfuerzos han estado dirigidos principalmente a las estrategias y tratamientos de las afecciones de la columna vertebral cervical, torácica o lumbar, ya sean de origen congénito, traumático, degenerativo, tumoral, vascular o infeccioso. 

David Pereira

 

La Enfermería me ha permitido conocer al ser humano desde su globalidad, escuchando y observando con respeto al paciente y entendiendo que él forma parte importante en su salud, ello me ha conducido a enriquecer mis estudios universitarios formándome  en diferentes técnicas para complementarlos y abordar la salud como concepto integrativo donde el  desequilibrio es visto como una oportunidad de transformación y cambio, entendiendo que no hay una técnica o terapia para cada trastorno sino un tratamiento para cada persona.

Maruchi Díaz