«La cirugía del cáncer cerebral es más complicada en pacientes políglotas»

01/04/2014

Le gustan los retos. Lo difícil. Lo que sea solucionable aplicando las manos. Y le obsesiona el cerebro humano. Con estas premisas, Gerard Conesa (Salamanca, 1959) viajó un verano de su juventud a Chicago (Illinois, EEUU) y permaneció tres meses estudiando inglés y visitando en la Universidad de Loyola al cirujano vascular Roc Piferrer, amigo de su familia. De regreso, había decidido que sería neurocirujano, especialista en la cirugía que más determina la calidad de vida posterior de los pacientes, la que toca el cerebro y la columna vertebral. A 500 de sus pacientes los ha operado despiertos y hablándole a él, para evitar que el bisturí invadiera la función del habla.